El Gobierno de Bolivia ha anunciado una serie de reformas económicas estructurales con el objetivo de dinamizar la inversión extranjera y fortalecer la confianza de los mercados internacionales. Las medidas forman parte de un decreto de emergencia económica que busca crear un entorno más atractivo para el capital foráneo tras años de crecimiento económico moderado.
Entre las acciones destacan:
- La eliminación de subsidios que distorsionaban sectores clave de la economía.
- La apertura del país a nuevos flujos de inversión, con énfasis en sectores estratégicos para el desarrollo económico.
- El respaldo de actores internacionales como Estados Unidos, que ha señalado que estas reformas pueden estimular la inversión bilateral y la cooperación económica.
Para el sector empresarial, estas iniciativas pueden traducirse en nuevas oportunidades de negocios, mayores facilidades para el establecimiento de empresas y un marco legal más competitivo a nivel regional. Las reformas generan además debate sobre cómo se alinearán las nuevas normas con el marco jurídico boliviano vigente y qué ajustes serán necesarios para asegurar transparencia, seguridad jurídica y cumplimiento regulatorio.
